Testigos de nada

Alguien dijo una vez, en La Mancha, que lo importante en un país no es lo que ocurre, sino lo que la gente cree que ocurre.

Por ejemplo, dentro de un tiempo habrá quien crea que el caso de Jamal Zougham fue revisado y que “la justicia” decidió que debía seguir en prisión. Y lo creerá porque estos días se vocea que van a ser revisados los testimonios que utilizó el tribunal para endilgarle más de 420 siglos de cárcel, y en consecuencia la gente creerá lo que se le diga.

Dudo que a alguien se le ocurra parase a pensar 7 minutos sobre el caso Zougam o, si no conoce el caso, leer ésto. Si lo hiciera descubriría cosas realmente sorprendentes.
Por ejemplo, que hizo falta un tribunal especial para poder detener a una persona acusándola de haber vendido tarjetas de móvil. Un juzgado  ordinario no hubiese podido admitirlo, porque no es ningún delito.
Además, cuando el tribunal especial presentó lo que ellos consideran “documentos de prueba” (el albarán con el famoso 6º renglón) para acusar a Zougham de algo que no es delito (vender tarjetas de móviles) ni siquiera reparó en que el documento no demostraría la venta, sino -en todo caso- la compra. Para justificar la venta” el tribunal se basó en una pura especulación al afirmar que las bombas que explotaron en los trenes llevaban teléfonos con tarjeta (cosa de la que no existe ninguna evidencia).

Probablemente nadie se detenga 2 minutos a pensar y razonar que la revisión de las declaraciones de las testigos es indiferente. Lo que quieren ahora es que nos perdamos en parlotear si las testigos vieron o inventaron, pero eso es lo que menos importa. Lo que importa es que las testigos ni vieron ni pudieron ver bomba alguna porque, en todo caso, lo que podrían haber visto es a cientos de personas llevando una mochila o una bolsa; y eso, lo mismo que la compra -e incluso la venta- de tarjetas telefónicas sigue sin ser delito en España.
Si juran haber visto al de la foto que llevaba saliendo 15 días en TV porque ya estaba detenido por algo que no era delito, es irrelevante aunque le hubiesen visto de verdad en los trenes con 70 bolsas, porque en lugar alguno consta evidencia de la relación entre Zougham y los dichos por el tribunal como responsables de la masacre.

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