Tras la explosión el 3 de abril de 2004 de un piso en Leganés en el que la Policía supo que se escondían los autores del atentado del 11 de marzo anterior en Madrid, se localizaron 7 cadáveres. El cadáver número 6 fue identificado meses más tarde como de Allekema Lamari.
La comisión judicial que se constituyó para el levantamiento de los cadáveres la misma noche del día 3, registró el levantamiento -dos días después- en la mañana del día 5: “Cadáver n.º 6:En los escombros, una cabeza, evidencia 32, con prominentes entradas, pómulos salientes y oreja derecha”. Quedó recogida como muestra M-32 y entregada el mismo 5 por la tarde al I.A.F. donde se registró con la referencia R-11 y el texto: “Se trata de una cabeza humana con columna cervical, cubierta de restos de tierra”
La inserción de Lamari en el escenario de Leganés como autor del atentado, y el hecho de que lo hiciera mediante solo un trozo de su cadáver cubierto de tierra, constituyen dos enigmas.
La cronología para el acoplamiento de Lamari en el atentado del 11 de marzo es la siguiente:
ANTES
- -621 días: Tres magistrados de la Audiencia Nacional lo ponen en libertad.
- -126 días: El CNI decide informar a la Policía que puede que Lamari lo haga.
DESPUÉS
- +4 días: El CNI informa a la Policía que parece que Lamari lo ha hecho.
- +16 días: «La fuente» del CNI declaró en juicio que el 27 de marzo Lamari le avisó de que le cogerían muerto.
- +23 días: Explota el piso de Leganés donde la Policía acababa de localizar a los terroristas.
- +25 días: Aparece una cabeza suelta y cubierta de tierra, entre los escombros del piso de Leganés. Se entrega en el IAF con referencia R-11
- +27 días: El perfil genético R-11 es anónimo y no se ha encontrado en ningún otro resto.
- +94 días: Aparece un Skoda Fabia cerca de la estación de Alcalá de Henares con ropa.
- +98 días: Policía Científica informa que ADN de esa ropa del Skoda coincide con R-11.
- +188 días: Se reconstruye en el IAF la cabeza de la bolsa-sudario R-11 y unos días después llegan las fotos de Allekema Lamari. Comparan y están casi seguros que es él.
- +202 días: Llega ADN de los padres de Lamari, se compara y acredita que la cabeza es de Allekema.
- +728 días: El periodista Fernando Múgica publicó un artículo el 9 de marzo de 2006 en El Mundo que ocasionó que, en el juicio, no fuese admitido el Skoda y su contenido como prueba.
La condición de cadáver ése 5 de abril de 2004 es un enigma porque teóricamente Allekema debía estar en prisión preventiva desde 1997.
El hecho de que entre los más de 50 restos humanos recogidos en ése escenario de Leganés únicamente apareciese su cabeza con parte de la columna cervical, y que además fueran los únicos restos cubiertos de tierra, pese a haber sido hallados entre los escombros y no en los jardines, constituye el segundo enigma.
La razón de su liberación
Lamari fue puesto en libertad el 29 de junio de 2002, cinco años y dos meses después de su ingreso en prisión preventiva en abril de 1997. Se dijo que debido a un error de cómputo en los plazos de prisión preventiva por parte de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Al parecer los miembros de esta sección confundieron la condena que el propio tribunal le impuso en el 2001 -14 años de cárcel por tres delitos- con la pena más grave -10 años por pertenencia a banda armada- y concluyeron que, en su caso, el tiempo máximo en prisión preventiva a la espera de que el Tribunal Supremo declarase firme la sentencia era de cinco años, cuando Lamari realmente hubiera podido continuar en esta situación dos años más, hasta cumplir siete años. Como resultado del equívoco, cuando el Supremo comunicó a la Audiencia Nacional que declaraba firme la condena contra Lamari, el 24 de julio de 2002, el terrorista argelino hacía ya casi un mes que estaba en libertad. Contra él se dictó orden de busca y captura.
Otra versión asegura que los 3 magistrados declararon ante el CGPJ “no recordar” por qué lo liberaron.
Sin embargo para el Presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, el magistrado Gómez Bermúdez, su opinión sobre esa puesta en libertad no parece tener nada que ver con el plazo excedido ni con el “no me acuerdo” de los magistrados que lo pusieron en la calle: el magistrado Gómez Bermúdez se refirió a los hechos ocurridos desde la puesta en libertad de Allekema Lamari en junio de 2002 hasta la aparición del “Cadáver n.º 6” en Leganés, como “la quimera de Lamari”.
Tras una entrevista que mantuvo con Gómez Bermúdez el jurista árabe Haytham Manná en septiembre de 2005 para solicitar la libertad de Taysir Alony, Manná refirió que el magistrado le insistió en dos ocasiones en “poner la venda a ETA” y rechazar la liberación de Alony citando la liberación de Lamari como “el complejo de la quimera de Lamari”, dejando claro que, efectivamente,temía de la huida de Taysir Alony.
Y Gómez Bermúdez el 7 de marzo de 2014, 7 años después de haber dictado sentencia como Presidente del Tribunal que juzgó el caso 11-M en la que mencionó a Allekema Lamari como uno de los autores, insistió en poner esa “venda de ETA”.
En una entrevista concedida al diario El Mundo, declaró:
«Diez años después no sabemos quién dio la idea de atentar el 11-M»
y al mismo tiempo insistió varias veces en exculpar a ETA con frases como
«No tiene nada que ver con este atentado»,
«Y desde luego ETA no tuvo absolutamente nada que ver con ese tema»
«ETA no tiene nada que ver con ese atentado»
a tal punto llegó con su insistencia el juez que, en la propia entrevista, el periodista tuvo que aclararle que no le había preguntado en ningún momento nada sobre ETA.
Esa actitud del magistrado creó la paradoja de que reafirmó no saber quién estuvo detrás al tiempo que sostenía estar seguro de que ETA no tuvo nada que ver. Lo que hizo el juez, probablemente de forma inconsciente, fue revelar qué pensamientos o preocupación ocupaban el centro de su mente, y acabó relacionando ambos: la defensa de ETA y la libertad de Lamari.
No se sabe porqué definió aquella puesta en libertad como un proyecto utópico, una fantasía imposible, una quimera, pero si se sabe que lo hizo. Y desde luego no mencionó errores de cómputo. Porque… si a Lamari se le soltó en la Audiencia Nacional y mientras permanecía en libertad se supo que iba a cometer un atentado y luego lo cometió, es evidente que alguien en la Audiencia Nacional fue engañado para ponerle en libertad.
El origen de sus restos
Dado que, canónicamente, a ninguno de los siete cadáveres recogidos tras la explosión del piso se le practicó autopsia, tras el estudio radiológico y antropológico de todos los restos humanos hallados, los forenses decidieron fijar la data de muerte con lo que la Ley conoce como coincidencia con fuente externa, en este caso la explosión del piso emitida en directo por TV a las 28:57 de ese 3 de abril. Por tanto el tiempo real transcurrido, desde que esas personas fallecieron hasta que sus cadáveres fueron hallados tras la explosión, es desconocido y fue sustituido -legalmente, eso sí- por una creencia facultativa.
Aquella cabeza fue el único resto, entre los más de 50 restos recogidos, del que “no se ha observado este perfil genético en otras muestras analizadas” y el único resto que, pese a haber sido encontrado entre los escombros, estaba “cubierto de restos de tierra”.
Sobre el proceso de identificación de a quién correspondía aquella cabeza, ABC publicó el 23 de octubre de 2005 que, 5 meses y 10 días después de la llegada de aquella caja con la cabeza al IAF de Madrid, 2 funcionarias de Policía Científica reconstruyeron aquella cabeza en tan solo unas pocas horas “con la ayuda del agua, desprendieron de la masa de carne las partículas de tierra” y que “aún quedaban otras pruebas.La principal, el cotejo de los datos obtenidos con el retrato del sospechoso que tenían los compañeros del Servicio de Información.” y concluye el artículo con que les dieron unas fotografías de Allekema Lamari y ADN de los padres y entonces certificaron que aquella cabeza correspondía a Lamari.
La falsedad del Skoda Fabia
El Skoda fue robado por un chileno en Benidorm en septiembre de 2003, ése mes participó en un atraco en Alcorcón, en noviembre estuvo aparcado en una zona de carga y descarga frente al número 72 de la avenida de Bruselas de Madrid. Permaneció allí, abandonado, un mes. Fue multado al menos en 11 ocasiones por la Policía Municipal desde el 10 de noviembre hasta el 12 de diciembre de 2003 y finalmente apareció aparcado en junio en Alcalá de Henares con prendas con un perfil genético que unos meses más tarde se dijo que era de Allekema Lamari.
El Skoda Fabia fue descartado como prueba en el caso del 11-M por considerarse una prueba falsa. Las evidencias dentro del coche, incluido el material y el perfil genético, carecían de validez al demostrarse que el automóvil, que ya había sido controlado por la Policía con anterioridad, fue colocado en el lugar con las prendas en su interior para incriminar a los terroristas islamistas, lo que sembró dudas sobre la legitimidad de las pruebas materiales. Lo reafirmó el hecho de que en las más de 400 veces en que la Policía consultó las bases de datos de vehículos aparcados en las inmediaciones del lugar en Alcalá de Henares donde el 11 de marzo de 2004 apareció la Kangoo supuestamente utilizada por los terroristas, ninguna de ellas lo fue para consultar ese Skoda Fabia, ni el 11 de marzo ni en varios días después.
Colofón
Colocar en Alcalá de Henares un Skoda robado y controlado por la Policía, y poner en su interior ropa con ADN de Lamari, de «la fuente» del CNI Safwan Sabagh, y del misterioso Mohamed Afallah es algo que no está al alcance de cualquiera, pero sí de quien quisiera y pudiera hacer creíble que Allekema Lamari actuó conjuntamente con los sospechosos oficiales (Zougam, Otman El Nisesabeelapellido y Trashorras) de la versión oficial, para cometer la masacre.
Y si alguien tuvo el interés y la capacidad de colocar la prueba falsa del Skoda para acoplar a Lamari en el relato oficial, nada impide recelar de que dos días después de la explosión del piso, ese alguien tuviera interés y capacidad para que apareciese un trozo único -pero suficiente- del cadáver de Lamari junto con los difuntos oficiales, aunque apareciese cubierto de tierra como un potente indicador de que el cuerpo fue plantado allí después de haber estado en otro lugar.
¿Por qué ese interés en acoplar a Lamari -llegando sin pudor a utilizar pruebas falsas- para que parezca que actuó dentro de un relato oficial que, según acreditan el sumario y la vista oral, es falso?
¿Cuál es la quimera, señor Gómez, para que usted la relacione con tanta vehemencia junto a la exculpación de ETA? ¿Seguimos sin estar preparados para conocer la verdad no judicial?